lunes, 6 de junio de 2011

¿QUÉ PASA CON NUESTROS JÓVENES?

Desde hace ya algún tiempo, en las platicas de café, en los restaurantes y en algunas reuniones con amigos, he escuchado continuamente la pregunta ¿Qué pasa con nuestros jóvenes?, ¿Por qué actúan así? y me ha tocado escuchar respuestas de diversa índole, cada quien opinando según su experiencia o creencia. 






Hay quien opina que la juventud de hoy está mal porque la televisión y el internet han sido una influencia muy mala para su vida, ya que el alto contenido de violencia y pornografía ha hecho que estos elementos sean parte de su vida cotidiana; otros mas, dicen que se debe a la ausencia de Dios (en cualquiera de sus acepciones) en sus vidas, que los jóvenes ya no creen en nada ni en nadie que no sean ellos mismos y que por tanto no reconocen a ninguna autoridad superior a ellos, ni a sus padres, ni a sus maestros, ni a Dios. Otros piensan que se debe a la cada día mas frecuente ausencia de los padres como guía de sus vidas, debido principalmente a la gran necesidad de que mama y papa trabajen para poder mantener un hogar más o menos estable. En fin, he escuchado muchas y diversas opiniones acerca del porque nuestros jóvenes están como están.



Particularmente, opino que es una combinación de todos estos factores, los que causan que nuestros jóvenes estén creciendo con esta falta de valores; que solo crean en ellos mismos como el único factor para alcanzar el éxito; es más, muchos padres y algunas instituciones educativas, han fomentado la creencia de que el ser humano por sí mismo no tiene ningún límite; existen muchísimos libros que nos han hecho creer que este es el secreto del éxito; yo no comulgo del todo con esa idea por varias razones:

Para empezar, el creer que solo YO soy importante para alcanzar el éxito es algo que fomenta la falta de respeto hacia otras personas que se encuentran a nuestro alrededor como nuestro padres, abuelos, tíos, maestros etc., personas que están allí para guiarnos y ayudarnos a encontrar nuestro camino; cuantas veces no hemos escuchado la frase “ay papa es que tú no sabes nada” o la de “no abuelo eso fue en el año de la canica, hoy la cosas son diferentes” o muchas otras frases que lo único que denotan es el poco respeto que profesan hacia ellos.



Otro factor muy importante es la falta de fe en Dios, me parece que el no creer en nada ni en nadie más grande que nosotros hace que nos volvamos soberbios y por ende, creemos que nos merecemos todo solo porque si. Nada más alejado de la realidad.





¿Y que pasa con los valores como la honestidad, la puntualidad, la responsabilidad, el respeto, la tolerancia, el amor etc?. Pues simplemente no los conocen o no los practican, precisamente porque no saben que son o no hubo quien se los enseñara y los ejemplos que ven día a día son todo lo contrario a estos valores.

Creo fervientemente que lo que hoy son nuestros jóvenes es el resultado de la falta de interés e irresponsabilidad de sus padres y maestros que no han sabido, o peor aún, no han querido enseñarles la importancia de los valores en la vida de todos los seres humanos; si bien es cierto, el sistema educativo en aras de la modernidad ha hecho su parte al suprimir de los programas oficiales, materias tan importantes como ética, cívica, urbanidad y moral, lo más importante es como los padres por comodidad o por desinterés, pretextando falta de tiempo, hemos dejado de cumplir con nuestro papel de orientadores o guías de nuestros hijos; nada mas cierto que aquello que dice que “los hijos son el reflejo de sus padres”.

Por eso, la próxima vez que escuche a alguien preguntar ¿Qué pasa con nuestros jóvenes?, sin dudarlo un momento le voy a refutar, mejor pregúntate ¿Qué pasa contigo?.

Mapp Gerardo Calzada Sibilla